Entrega binacional en contexto de sequía
La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) informó el 24 de octubre que México concluyó el primer año del ciclo 37 de entregas del río Bravo en el marco del Tratado de Aguas de 1944, con un volumen que supera los 430 millones de metros cúbicos. La dependencia dijo que el compromiso se cumplió mediante coordinación interinstitucional y las estrategias conjuntas anunciadas el 3 de febrero de 2026.
El anuncio se produce en un escenario de sequía extrema en la cuenca fronteriza, donde las autoridades han debido equilibrar compromisos internacionales y la disponibilidad del recurso para consumo humano y actividades productivas.
- Volumen comunicado por autoridades estadounidenses: al menos 350 mil acres-pie, equivalentes a aproximadamente 431.7 millones de metros cúbicos.
- Coordinación: la SRE atribuyó el cumplimiento a esfuerzos entre distintas dependencias conforme a la estrategia anunciada el 3 de febrero de 2026.
- Prioridades señaladas por la Cancillería: proteger el derecho humano al agua, el abastecimiento de comunidades y la producción de alimentos.
Desde el Gobierno de Estados Unidos, la secretaria de Agricultura, Brooke Rollins, confirmó en redes sociales que México cumplió la entrega mínima anual. No obstante, Rollins advirtió que deben continuar los trabajos bilaterales para atender un adeudo de agua pendiente que preocupa a agricultores y ganaderos del sur de Texas.
La entrega llega tras una serie de tensiones bilaterales por el tema hídrico: en 2025, el presidente Donald Trump acusó a México de incumplir el tratado y condicionó la demanda de agua con amenazas de imponer aranceles; la actual nota oficial subraya, en cambio, el cumplimiento del compromiso sin poner en riesgo el suministro interno, según la SRE.
La Cancillería sostuvo que ambos países mantienen una coordinación técnica orientada a fortalecer la gestión de los recursos compartidos y desarrollar soluciones previsibles frente a la sequía. El comunicado oficial enfatiza la prioridad del acceso al agua como un derecho humano y compromete a México a continuar la cooperación binacional.
Próximos pasos mencionados por las autoridades incluyen mantener la coordinación técnica para las entregas subsecuentes del ciclo 37 y atender las obligaciones pendientes, conforme a los calendarios y mecanismos previstos en el Tratado de Aguas de 1944.