Un fenómeno inusual en la frontera norte está llevando a personas migrantes sin estatus legal en Estados Unidos a contratar a traficantes para regresar a México de forma clandestina, según un despacho de AP publicado por El Imparcial.
La tendencia, que invierte el flujo tradicional de entrada hacia Estados Unidos, se debe principalmente al endurecimiento de los controles internos en territorio estadounidense, destaca la nota. Ante operativos del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE), muchas personas creen que permanecer en EU ya no es seguro y buscan salir por su cuenta.
El reportaje añade que quienes intentan regresar por las vías oficiales —presentándose en puertos de salida— se exponen a ser arrestados, procesados y recluidos en centros de detención temporal, por lo que optan por la clandestinidad para evitar un historial de deportación formal.
Obstáculos que impulsan la salida clandestina
- Miedo al arresto en garitas y puntos de control fronterizo por parte de agencias migratorias.
- Control territorial de cárteles en ríos y rutas desérticas, que obliga al pago de cuotas de tránsito para reducir el riesgo de secuestro al entrar a México.
- Condiciones físicas de cruces como el Río Bravo y las rutas del desierto, que siguen siendo peligrosas.
El texto de AP recopila que estos factores combinados empujan a un número creciente de migrantes a pagar a coyotes para cruzar de norte a sur, pese a los riesgos que ello implica.
El reportaje fue difundido por El Imparcial y atribuye el cambio a operaciones y políticas recientes en Estados Unidos que están alterando las decisiones de personas migrantes sobre permanecer o salir del país.