El arqueólogo e investigador de las culturas mesoamericanas Jorge Angulo Villaseñor murió el 2 de noviembre de 2026 a los 101 años, informó el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH). La institución lo reconoció por su trayectoria en la investigación, conservación y divulgación del patrimonio arqueológico de México.
Angulo Villaseñor se formó en la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH), cuando esta se encontraba en el inmueble que actualmente ocupa el Museo Nacional de las Culturas del Mundo. Entre sus maestros estuvieron Alfonso Caso y Miguel Covarrubias, fundadores del INAH, quienes lo acercaron a una práctica interdisciplinaria de la antropología.
Trabajo en sitios arqueológicos y museos
Durante su carrera participó en investigaciones realizadas en Teotihuacán, Tlatelolco, el Templo Mayor, Chalcatzingo, Xochicalco, Teopanzolco, Tepeapulco, La Nopalera y Monte Albán. También colaboró con Alberto Ruz Lhuillier en Palenque, Chiapas.
Su experiencia como escultor se incorporó a la museografía del Museo Nacional de Antropología. Angulo Villaseñor fue responsable de moldear los relieves utilizados en la réplica de la tumba de K’inich Janaab’ Pakal, presentada en ese recinto desde su inauguración en 1964.
En la década de 1970, por encargo de Guillermo Bonfil Batalla, entonces titular del INAH, fundó el Centro Regional Morelos-Guerrero, hoy Centro INAH Morelos. También estuvo al frente de la creación del entonces Museo Regional Cuauhnáhuac, actualmente Museo Regional de los Pueblos de Morelos, en Cuernavaca.
“Colosal trabajo de exploración y salvamento arqueológico”.
Con esa expresión, el INAH describió las labores realizadas en el inmueble conocido como Palacio de Cortés, que permitieron abrir el museo en 1974. El 4 de julio de ese año, Angulo Villaseñor fue nombrado el primer director del centro regional.
- Fue investigador emérito del INAH.
- Publicó Teotihuacan. Un autorretrato cultural en 1964.
- Su obra fue utilizada como material de lectura en la ENAH durante las décadas de 1980 y 1990.
Aunque no impartió clases formalmente, colegas y discípulos señalaron que su trabajo influyó en varias generaciones de arqueólogos. En julio de 2025, el INAH le rindió un homenaje por su centenario. En ese acto, el arqueólogo Sergio Gómez Chávez recordó que la obra de Angulo Villaseñor sobre Teotihuacán fue uno de los motivos que lo llevaron a estudiar arqueología.