La Embajada de China en México rechazó las declaraciones del embajador estadounidense Ronald Johnson, quien sostuvo que China tendría interés en que México permanezca en condiciones de inseguridad para ampliar su influencia económica. La representación diplomática afirmó que esos señalamientos afectan la relación entre Pekín y el Gobierno mexicano.
Intercambio de acusaciones
Las declaraciones de Johnson se produjeron el 28 de octubre, durante la Conferencia de Inversionistas Globales del Instituto Milken, realizada en Ciudad de México. El diplomático dijo que China se beneficiaría de que México fuera un espacio inestable en la frontera sur de Estados Unidos.
“Un lugar caótico e inseguro en la frontera sur de EE. UU.”
Johnson también defendió una mayor integración comercial entre Estados Unidos, México y Canadá ante la competencia de empresas asiáticas. De acuerdo con lo expuesto en el encuentro, las compañías chinas podrían aprovechar las dificultades del país para aumentar su presencia económica.
En una respuesta difundida el 30 de octubre, la Embajada china calificó las afirmaciones como infundadas y señaló que presentan una versión distorsionada de los hechos. La representación sostuvo que los señalamientos buscan generar desacuerdos entre China y México y rechazó las dudas expresadas sobre la confiabilidad de empresas de su país.
- La embajada atribuyó parte de la inseguridad mexicana a la demanda estadounidense de drogas.
- También señaló el ingreso ilegal a México de armas y recursos procedentes del narcotráfico.
- Según la representación diplomática, esos factores fortalecen económicamente a las organizaciones criminales.
La Embajada de China afirmó que funcionarios estadounidenses desacreditan a compañías chinas mientras promueven negocios para empresas de Estados Unidos. La respuesta se sumó al intercambio de posiciones sobre seguridad, comercio y la participación de ambos países en la economía mexicana.