La Secretaría de Educación Pública (SEP) comenzó a aplicar este 3 de noviembre nuevas disposiciones para el uso de celulares y otros aparatos electrónicos personales en los planteles que integran el Sistema Educativo Nacional. La medida alcanza a escuelas públicas y particulares, desde preescolar hasta las instituciones de educación superior.
El marco está establecido en el Acuerdo 09/09/26, difundido en el Diario Oficial de la Federación el 22 de septiembre. Las reglas no son iguales para todos los niveles: en educación básica se fija una restricción general durante la jornada, mientras que en bachillerato y universidades las comunidades educativas definirán las condiciones aplicables.
Qué ocurre en educación básica
En preescolar, primaria y secundaria, el alumnado puede llevar un teléfono al plantel, pero debe conservarlo guardado durante las clases y los periodos de descanso. La disposición también comprende relojes inteligentes, tabletas y otros dispositivos personales con funciones electrónicas.
- El uso está permitido cuando forma parte de una actividad didáctica planeada y dirigida por personal docente.
- También se contemplan casos relacionados con salud, discapacidad, accesibilidad o inclusión.
- Las emergencias constituyen otra excepción prevista por la regulación.
La SEP señaló que el objetivo de la medida es limitar las interrupciones asociadas con estos aparatos y favorecer la convivencia y el trabajo escolar. La disposición no ordena retirar los teléfonos a los estudiantes ni establece un catálogo nacional de castigos por utilizarlos; el dispositivo puede permanecer dentro de la mochila, sin emplearse durante la jornada salvo en los supuestos autorizados.
Reglas distintas para bachillerato y universidades
En la educación media superior, cada plantel deberá acordar cómo se utilizarán los celulares con su comunidad educativa. Entre las alternativas consideradas están reservar su uso para ciertos momentos o espacios, mantenerlos bajo resguardo durante las clases o limitar su empleo por todo el día.
Para la educación superior no se establece una prohibición nacional. Las universidades deberán promover un manejo responsable y seguro de los dispositivos, de acuerdo con sus propios acuerdos y respetando su autonomía.
El acuerdo concede un plazo de 180 días naturales para que las autoridades educativas estatales ajusten o expidan sus disposiciones. La SEP informó que el secretario de Educación Pública, Mario Delgado, reiteró la entrada en vigor de las reglas y que su aplicación corresponde a los distintos niveles del sistema educativo.