Reporteros Sin Fronteras (RSF) incorporó al Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG) a su lista de organizaciones que amenazan a la prensa, debido a las agresiones contra periodistas en las zonas donde tiene presencia. La organización señaló que los comunicadores que cubren el crimen organizado, la corrupción y los vínculos entre grupos criminales y autoridades se encuentran entre los más expuestos.
En el perfil dedicado al grupo, RSF documentó el uso de amenazas, secuestros y agresiones contra periodistas como mecanismos para intimidar y limitar la información que circula en distintos territorios del país. La organización describió al CJNG como una de las estructuras criminales con mayor presencia y capacidad de violencia en México.
Las cifras documentadas por RSF
El reporte de la organización registró que 169 periodistas fueron asesinados en México entre 2006 y 2026. De ese total, 98% trabajaba en medios locales y al menos 34 comunicadores fueron torturados antes de morir.
- 100 periodistas asesinados cubrían principalmente delincuencia o asuntos policiales.
- 78 periodistas se dedicaban sobre todo a la información política.
- 24 periodistas continúan desaparecidos, de los 43 casos registrados por RSF durante ese periodo.
La organización también incluyó en su recuento las agresiones registradas el 22 de febrero de 2026, cuando ocho periodistas fueron atacados, amenazados o despojados de su material mientras cubrían hechos violentos derivados de un operativo de las fuerzas de seguridad.
RSF indicó que los comunicadores afectados realizaban labores informativas en un contexto de violencia y restricciones para el ejercicio periodístico. El reporte vinculó la vulnerabilidad de la prensa local con la cobertura de actividades criminales, investigaciones sobre corrupción y posibles relaciones entre organizaciones delictivas y autoridades.
La inclusión del CJNG en la lista se suma a la documentación de RSF sobre la violencia contra periodistas en México durante las últimas dos décadas. El organismo identificó como principales riesgos las agresiones físicas, las amenazas, los secuestros y los asesinatos dirigidos contra quienes informan sobre asuntos de interés público.