Las conversaciones entre México y Estados Unidos para alcanzar un acuerdo comercial avanzan con la posibilidad de concluir antes de las elecciones legislativas estadounidenses del 3 de noviembre, pero la decisión final corresponderá a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y al presidente Donald Trump.
Sheinbaum explicó este miércoles que los equipos de ambos gobiernos continúan intercambiando propuestas. Marcelo Ebrard, secretario de Economía, le informa sobre las alternativas discutidas, mientras que los representantes estadounidenses reportan sus avances a Trump.
“La última palabra la tenemos la presidenta y el presidente Trump”, afirmó Claudia Sheinbaum.
Aranceles, el principal punto pendiente
La presidenta señaló que las conversaciones han permitido resolver prácticamente los asuntos relacionados con restricciones distintas a los aranceles. También dijo que México ha atendido las diferencias mediante acuerdos que, según su posición, protegen la soberanía nacional y resultan favorables para los dos países.
Sin embargo, permanecen abiertas las discusiones sobre los gravámenes que Estados Unidos aplica a determinados productos mexicanos. El esquema mencionado por la mandataria contempla:
- 25% para los vehículos, con algunas excepciones.
- 50% para el acero y el aluminio.
Washington aplica esas medidas con base en la Sección 232 de su legislación comercial, que permite imponer restricciones por razones de seguridad nacional. México busca reducirlas dentro de la negociación bilateral y en el proceso de revisión del T-MEC.
Para evaluar un posible entendimiento antes de los comicios, Ebrard conversó recientemente con Howard Lutnick, secretario de Comercio de Estados Unidos, y Jamieson Greer, representante comercial estadounidense. Sheinbaum indicó que ambos funcionarios revisaron las opciones disponibles, aunque reconoció que todavía no existen las condiciones que su Gobierno considera necesarias para cerrar el acuerdo.