La cancelación de CBP One dejó en México a personas migrantes que tenían una cita para solicitar asilo en Estados Unidos. Algunas de ellas han dejado de esperar un cruce y comenzaron a construir su vida en ciudades de la frontera norte.
Milko García, un venezolano de 29 años, tenía una cita para presentarse ante las autoridades estadounidenses el 22 de enero de 2025. Dos días antes, con el regreso de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos, el mecanismo fue suspendido. García permaneció en Tijuana, donde trabaja como agente inmobiliario.
“Se me han presentado buenas oportunidades y me siento cómodo en México”, declaró García a la AFP.
El venezolano dijo que actualmente no contempla trasladarse a Estados Unidos ni intentar un cruce clandestino. La tarifa que, según su testimonio, cobran los traficantes de personas para atravesar la frontera es de 10,000 dólares; García afirmó que preferiría invertir ese dinero en Tijuana.
De la espera a la permanencia
La aplicación CBP One permitía obtener una cita para solicitar protección en la frontera. En enero de 2025 acumulaba 270,000 casos abiertos, de los cuales 30,000 tenían una cita para cruzar desde México. García y su hermano estaban entre las personas que esperaban utilizar ese procedimiento.
- La suspensión de CBP One dejó sin efecto las citas pendientes.
- La política migratoria de la Administración Trump incluyó redadas y deportaciones, de acuerdo con la AFP.
- Tijuana recibió alrededor de 25,000 personas extranjeras entre 2020 y 2025.
García llegó a México después de atravesar la selva del Darién. Antes, su familia había emigrado de Venezuela a Perú en 2014 debido a la crisis en ese país. Su hermana residía en Estados Unidos y él consideraba que allí encontraría más oportunidades.
Heiri Maya, venezolana de 27 años, llegó a México en 2022 y no logró obtener una cita mediante CBP One. Trabajó en el sector turístico, relacionado con su profesión, y también comenzó a vender comida venezolana. La actividad tuvo difusión en redes sociales y, hace un mes, abrió un pequeño negocio.
Tijuana mantiene una función de paso para personas migrantes y también ha recibido a mexicanos que salen del país. Para quienes quedaron varados tras la suspensión del mecanismo de citas, la permanencia en México se ha convertido en una alternativa frente a la espera indefinida o a un cruce irregular.